|
|
 |
|
Navidad
en familia |
| |
|
 |
| La Navidad propicia los contactos con la familia, la propia y la política, y no siempre es fácil, cuando existen tensiones, evitar el conflicto. Aquí tienes unas pautas para que la Navidad se convierta en una oportunidad para mejorar las relaciones familiares. |
|
 |
|
Julia
Silva García
Psicóloga. Especialista
en terapia de pareja y familia
|
|
| Cuando la relación de la pareja se va consolidando, el trato con la familia del otro se hace más frecuente e importante. Es sobre todo al inicio de la vida en común cuando comienzan las obligaciones con ambas familias. Los deseos y expectativas de la pareja suelen ser establecer buenos lazos con ambas familias de origen. Sin embargo, esto no siempre es así y la realidad nos muestra que es fácil que surjan conflictos. |
| En Navidad se comparten reuniones, celebraciones y comidas con la familia política. En caso de que existan tensiones, podemos aprovechar estas fechas para generar cambios que mejoren las relaciones y, en consecuencia, la pareja se enriquezca. |
| La pareja y sus familias |
| Alguien definió la pareja como un campo de batalla donde dos grandes ejércitos, las familias de origen de los cónyuges, luchan por la supremacía. Quizá no sea necesaria una expresión tan extrema, sin embargo, parece claro que la relación con las familias políticas es un tema delicado, que puede llegar a poner a prueba la relación de la pareja. |
| Cuando una pareja se forma, necesita alcanzar acuerdos sobre diferentes cuestiones: tiempos individuales y compartidos, ocio y deberes, trabajo y tareas domésticas y, por supuesto, el tipo de relación que quieren tener con sus respectivas familias de origen. Sin embargo, es un tema del que no se suele hablar de manera explícita. A veces la cosa funciona pero otras, por desgracia, no es posible y los conflictos que surjan con las familias políticas pueden llegar a enturbiar la relación de pareja. |
| Recetas para superar con éxito algunas situaciones con la familia política |
 |
 |
| • Siempre me están diciendo lo que debo hacer. Anticiparse a las posibles observaciones y pensar en cómo responder te ayudará a afrontar la situación de forma relajada. Aprovecha el momento para agradecer la preocupación y tranquilizar diciendo que les pediremos consejo y ayuda en caso de necesitarlo. |
| • Necesitan un acompañamiento constante. Si hacen demasiadas exigencias de tiempo compartido, es importante ser honestos con ellos y explicarles cómo te sientes y qué cambios deseas que se produzcan. Los límites claros ayudan a una mejor relación. No es necesario tanto tiempo compartido, sino de calidad. La comunicación positiva facilitará explicar que deseáis pasar tiempo juntos pero que necesitáis poder decidir cuándo y cómo. |
| • Compiten conmigo por mi pareja. Si te percatas de que estás cayendo en una relación de lucha de poder, evita poner a tu pareja en contra de su familia. Es más eficaz que aceptes que son un poco posesivos, ya que los padres se sienten en la obligación de seguir cuidando al hijo. No caigas en comparaciones y recuerda que tu relación de pareja es diferente a la que tiene con su familia. |
|
|
| Familia política: mejora la relación |
| Para generar cambios en las relaciones con ambas familias, será necesario, en primer lugar, que la pareja afronte los problemas de forma conjunta y solidaria. En segundo lugar, la pareja puede hacer uso de todas las estrategias que se le ocurran para mejorar las relaciones o solucionar los problemas que puedan presentarse. A continuación, ofrecemos algunas herramientas que pueden ayudar: |
| |
1 Alcanzar acuerdos. Algunas parejas van alcanzando los acuerdos de manera implícita y, sin apenas darse cuenta, van organizando las relaciones con sus respectivas familias. Pero, en otras ocasiones (de malestar o tensiones), es necesario establecer normas explícitas con las que ambos miembros se sientan conformes. Para que dichos acuerdos sean sólidos, válidos y armoniosos para la pareja, es necesario negociar qué tipo de relaciones se quieren establecer con ambas familias, la propia y la política. Recuerda que una decisión será tan legítima como otra (tener poco o mucho contacto), siempre y cuando sea compatible con el amor y el respeto a la pareja y se asuma de forma consensuada por ambos. |
| |
2 Tratar de no sobrevalorar a la propia familia ni infravalorar a la del otro. Valorar humanamente a los padres, reconocer sus aspectos positivos y sus limitaciones permitirá tomarlos como modelos en aquellos factores satisfactorios y desechar los que no se deseen. Conviene que la pareja haga este ejercicio de elección con flexibilidad, es decir, reconociendo, junto al otro, los aspectos positivos y negativos de cada familia. Esta puesta en común también facilitará que aumente la complicidad de la pareja. |
| |
3 Ser flexible. La tendencia a considerar que lo que cada uno siente, piensa o hace es lo normal distorsiona la percepción del otro. La normalidad en las relaciones no existe puesto que hay tantas normalidades como individuos. No compares a tu familia con la de tu pareja; ninguna es mejor que la otra. Intenta comprender y respetar las costumbres, educación y estilo de vida de tu familia política porque así estarás respetando las raíces de tu pareja. Además, esto te ayudará a comprenderlo y a que la convivencia mejore. |
| |
4 Poner límites. Una vez que la pareja haya acordado el tipo de relación que desea establecer con sus familias, será necesario aclarar a los padres y suegros hasta qué punto pueden participar en los temas de la pareja. Conviene que cada miembro hable con su familia de origen y aclare que la pareja valora su opinión pero que hay temas en los que no deben ni desean que se involucren, que la pareja se concede prioridad recíproca y que es independiente. No tener claro esto y pretender estar en medio, adoptando imposibles neutralidades facilitará la aparición de malestar y tensiones en la pareja. Si alguno de los padres recurre a quejas (“no vienes a vernos”, “no llamas”, etc.) por miedo a que los hijos se distancien, no te culpabilices y aclárales las cosas, pero no conviene que cedas a sus presiones porque, si lo haces, ellos continuarán con sus reclamos. |
| |
5 Evitar discusiones con la familia política. Si alguna actitud de tu familia política te molesta o incomoda, habla con tu pareja antes de crear un conflicto. Procura que sea el otro quien trate de comunicar a su familia la necesidad de que cambien determinadas actitudes o comportamientos con respecto a ti. De este modo no generarás tensiones innecesarias. |
| |
6 Respetar la relación de la otra persona con su propia familia. Si no es posible una relación armoniosa, al menos intenta conceder al otro la libertad para que organice la relación que desea tener con su familia. Ten en cuenta que hay personas que necesitan más contacto con padres y hermanos. No es necesario que tú estés en todo momento, ni que el otro te cuente todo lo que hace con ellos. Evita imponer tus normas y someterle a mayor presión. Recuerda que la relación que tiene tu pareja con su familia no tiene que ser como la que tienes tú con la tuya. Una buena solución es acordar que las visitas más frecuentes se hagan individualmente. |
|
| La pareja funcional |
| La pareja funcional es la que es capaz de defender sus fronteras sin necesidad de aislarse del mundo exterior. Vale la pena que ambos colaboréis para que las estancias en la casa de la familia del otro sean lo más agradables que sea posible. Una buena relación con las familias de ambos enriquecerá el mundo de la pareja y evitará tensiones, discusiones o problemas entre sus miembros. |
| |
|
 |
|