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  El colesterol infantil:
Dieta y ejercicio para combatirlo
 

La falta de ejercicio y el consumo excesivo de grasas son los principales responsables
de las altas tasas de colesterol, cada vez más frecuentes entre los niños españoles.
Para evitar que se conviertan en adultos con problemas cardiovasculares, es
imprescindible corregir sus hábitos alimenticios en edades tempranas.

Carmen Salvador
 
 
Un 31% de los niños tiene sobrepeso y entre un 20 y un 27% superan los 200 mg/dl de colesterol, según un estudio que acaba de presentar la Fundación Española del Corazón sobre los hábitos alimenticios de los niños españoles. El estudio, que ha sido coordinado por el doctor Manuel de Oya, de la Fundación Jiménez Díaz, señala que la dieta de los niños es exagerada en grasa, excesivamente rica en proteínas y calcio y muy baja en carbohidratos. Estos especialistas aconsejan reducir el consumo de grasa saturada (procedente de animales) y sustituir las patatas fritas como fuente de carbohidratos por pasta y arroz, a la vez que promueven el consumo de leche desnatada.
Los alimentos
Permitidos
  Fibra: Pan, pasta y cereales integrales, legumbres, verduras, frutas, ensaladas...
  Grasas monoinsaturadas y polinsaturadas: Aceite de oliva, aceites de semillas y pescado, sobre todo el azul.
  Proteínas vegetales: Legumbres, frutos secos, soja, nueces, dátiles, pasas, ciruelas…
  Alimentos sin grasa: Leche y yogures desnatados, quesos descremados y clara de huevo.
Limitados
  Grasas saturadas: Carne roja, ternera, cordero (limpio de grasa), buey, pollo, pavo, conejo, yogur entero y queso fresco.
  Otros: Yema de huevo, marisco, aceitunas, aguacate, sardinas en lata y margarina vegetal.
Ricos en colesterol
  Grasas saturadas: Quesos curados, chocolate, coco, mantequilla, embutidos, salchichas, cerdo, pato, pastelería, leche entera, nata...
  Otros: Sesos, vísceras, pato, mayonesa, huevas de pescado, alimentos fritos, alimentos precocinados, patatas fritas industriales, ostras, hígado...
Qué es el colesterol
Se trata de una substancia grasa, necesaria en pequeñas cantidades para el adecuado funcionamiento de nuestro organismo. Circula a través de la sangre, forma parte de las células y sirve como combustible para los procesos metabólicos. El problema se presenta cuando hay demasiado, porque tiende a depositarse en las arterias y puede llegar a obstruirlas, provocando un infarto de miocardio u otro tipo de accidente cerebrovascular. Colesterol “malo” o LDL (Lipoproteínas de Baja Densidad). La tasa saludable se sitúa entre los 140 y los 200 miligramos por decílitro de sangre (mg/dl). Colesterol “bueno” o HDL (Lipoproteínas de Alta Densidad). Al contrario que en el caso del colesterol “malo”, es mejor tener tasas elevadas, superiores a 40 mg/dl. Si son inferiores puede ser perjudicial para la salud. Los niños con colesterol elevado corren mucho más riesgo de llegar a la edad adulta con problemas cardiovasculares, debido a los depósitos de grasa que se van acumulando en las arterias. Según los especialistas, es necesario corregir sus hábitos alimenticios en edades tempranas.
Los beneficios del huevo
Señalan algunos expertos que el impacto negativo del huevo en el colesterol no es tan importante, comparado con los beneficios que aportan sus nutrientes (folato, grasa insaturada, aminoácidos esenciales, proteínas, vitaminas A, D, E, B, antioxidantes y calcio). Con solo 75 calorías, es una forma fácil de asegurarse el aporte de nutrientes básicos, en especial para niños y personas mayores.
La hipercolesterolemia familiar
Existe un colesterol hereditario, llamado hipercolesterolemia familiar. Las personas que padecen esta enfermedad tienen una mutación en un gen heredado del padre o de la madre y han de tomar medicación durante toda su vida para controlarlo, además de llevar una vida sana, sin tabaco, sin estrés, una dieta saludable y practicar ejercicio. Se calcula que en España hay unas 80.000 personas que la padecen, aunque solo la tercera parte lo sabe.
Se sospecha de esta enfermedad en cualquier persona que tenga:
  - Niveles de colesterol entre 300 y 400 mg/dl, con triglicéridos (otra grasa presente en la sangre) normales (menos de 200 mg/dl).
  - Familiares de primer grado con hipercolesterolemia.
Teléfonos de interés:
Fundación Española de Cardiología, tel.: 91 724 23 73
Aliados para controlar el colesterol
Una alimentación adecuada

Los especialistas insisten en los beneficios de la dieta mediterránea, con verduras, legumbres,
hortalizas y frutas, con predominio del pescado sobre la carne, además de la presencia habitual
del aceite de oliva.

Se aconseja restringir lo más posible la comida precocinada y la bollería industrial, como el
clásico bollo que tanto les entusiasma a los niños, y sustituirlo por una pieza de fruta, un vaso
de leche, queso (descremado si los niveles de colesterol son altos), zumos naturales...
El mayor problema de la bollería industrial y de la comida precocinada es su alto contenido en
grasas saturadas, aceite de coco o de palma.
Es necesario habituar a los más pequeños al consumo de verduras y legumbres,
que pueden ir en las comidas como acompañamiento, en caliente o en frío, a modo
de ensalada, tratando de hacérselas apetecibles, tanto en la presentación como en
el sabor. No hay que olvidar que los hábitos saludables deben comenzar desde
edades muy tempranas.
Aceite de oliva
Es la grasa más saludable, tomándola con moderación. El aceite de oliva constituye desde la antigüedad la base de la dieta mediterránea. Además de en vitaminas A, D, K y sobre todo E, es rica en ácidos grasos polinsaturados. Reduce la cantidad de colesterol y añade antioxidantes potentes para prevenir la formación de trombos o coágulos responsables de accidentes cerebrales y cardiovasculares..
Las nueces como protector cardiovascular
Desde hace varios años está demostrado el papel beneficioso que tienen las nueces en la reducción del nivel de colesterol. Se trata de uno de los alimentos naturales con más alto contenido en grasas insaturadas y polinsaturadas, ácidos grasos omega-3 y omega-6, sustancias que reducen el colesterol LDL (“malo”).
Aparte de un contenido rico en vitaminas y minerales, las nueces cuentan con una sustancia que contribuye a la liberación de óxido nítrico, un potente vasodilatador que inhibe la agregación plaquetaria, es decir, evita la formación de trombos o coágulos en las arterias y reduce el riesgo de infarto.
Ejercicio físico
Supone una de las medidas más eficaces para reducir el colesterol (también los niveles de glucosa).
Practicarlo desde edades tempranas es una sana costumbre que beneficia al organismo y crea uno de los mejores hábitos para el resto de nuestra vida, siempre de acuerdo con las posibilidades y características de cada persona.