| Los hábitos alimentarios y el estilo de vida actuales están provocando una epidemia de obesidad. Una alimentación sana es responsabilidad compartida de padres, educadores, profesionales de la salud y de la propia Administración. |
Marisol Guisasola |
| P. ¿Qué grandes conclusiones extrae de la encuesta publicada recientemente por el Instituto Omega 3? |
| R. Que nuestros
jóvenes están polarizando claramente su dieta
en torno a los alimentos procesados, lácteos, embutidos,
bollería industrial, snacks y dulces, en detrimento
de la cocina tradicional (legumbres, cereales, pescados, frutas
y verduras). Paulatinamente, estamos perdiendo los sabores de
nuestra tradición gastronómica, y ello tiene consecuencias
negativas para la salud. |
| P. ¿Cuáles son las principales razones que explican el aumento de las tasas de obesidad, diabetes del tipo 2, hipertensión, hipercolesterolemia... en los niños españoles? ¿Cómo evoluciona esa tendencia? ¿Qué supone para el futuro? |
| R. Casi el 14% de la población de entre 2 y 25 años tiene obesidad actualmente. Las causas externas están muy claras: dieta inadecuada, exceso de bollería industrial, refrescos, chucherías y un estilo de vida totalmente sedentario. |
| Los niños hacen poco deporte, poca vida al aire libre y se pasan demasiadas horas frente a la televisión, el ordenador o la consola. El futuro se presenta preocupante si tenemos en cuenta que entre 1984 y 2004 las tasas de obesidad se han duplicado y que siguen aumentando... |
| P. ¿Por qué es especialmente importante el desayuno de los escolares? |
| R. Un desayuno bien diseñado disminuye el riesgo de déficit de algunas vitaminas y minerales y puede favorecer un mejor rendimiento intelectual y escolar a lo largo de las actividades de la mañana. Un desayuno equilibrado debería incluir un producto lácteo, un cereal (pan, cereales de desayuno, papilla, etc.) y una pieza o zumo de fruta. Lo ideal sería ir introduciendo variaciones que agraden y sorprendan al niño: preparar un bizcocho casero en vez de servir pan; ofrecer una macedonia en vez de un zumo, o una taza de chocolate en vez de leche... La diversidad es sinónimo de buena alimentación. |
| P. ¿Son los cereales mejores que el pan? |
| R. Conviene diversificar los aportes de hidratos de carbono a partir de distintos tipos de cereales. Incluso se puede combinar pan con cereales de desayuno o bollería preparada en casa. Un par de días a la semana es interesante disponer de algún tipo de pan integral de buena calidad. |
| P. ¿Es también importante cómo se desayuna? |
| R. En primer lugar, hay que vigilar que nuestros hijos no se acuesten más tarde de lo necesario para que así dispongan de 10-15 minutos para un desayuno agradable y sin prisas. Puede ayudarnos el dejar la mesa preparada la noche anterior, con las tazas, cubiertos, cereales de desayuno y fruta, en la mesa. Está demostrado que el desayuno de los niños mejora en calidad si los padres comparten ese tiempo con ellos. |
| P. ¿Se deduce de la encuesta mencionada que los niños deberían tomar algo a media mañana? ¿Qué deberían tomar? |
| R. No todos los niños necesitan tomar un suplemento a media mañana, pero en algunas circunstancias esta pequeña colación se hace imprescindible, sobre todo en alumnos que hacen mucho deporte, en periodos de estirón, en niños hiperactivos... Lo importante es que este aporte alimentario no esté compuesto por alimentos basura o chucherías. |
| Aunque algunos días lo traigan de vuelta a casa, es una buena medida prepararle al niño un pequeño bocadillo al estilo tradicional, junto con una pieza de fruta y/o un lácteo bajo en grasa. Como bebida: agua. |
| P. ¿Es importante el lugar donde comen los niños? |
| R. En la actualidad más del 20% de los estudiantes realizan la comida del mediodía en su centro escolar. Aunque los comedores de los centros docentes están haciendo un gran esfuerzo para ofertar menús saludables, la tarea no es fácil. La mejor escuela de cocina saludable es el propio hogar, y aquí necesitamos hacer un esfuerzo añadido. No se trata solo de equilibrar el menú. También es importante que los niños aprendan poco a poco todo el proceso: planificación, compra, cocinado, puesta en el plato y en la mesa. |
| P. ¿Qué efectos tienen las prisas a la hora de comer? |
| R. Casi siempre son sinónimo de alimentación poco equilibrada, hipercalórica y que puede entrañar complicaciones en los procesos de digestión y asimilación. |
| P. ¿Cuánta verdura y cuánta fruta deberían tomar los niños en edad escolar? |
| R. Es recomendable consumir al menos 5 raciones de fruta y verdura todos los días. Lo ideal sería 3 piezas de fruta y 2 raciones de verdura, una en forma de ensalada variada, utilizando en lo posible aceite de oliva virgen y siempre cantidades moderadas de sal. |
| P. ¿Toman los niños españoles suficiente pescado? |
| R. Deberían consumirlo 3-4 veces por semana, mejor con poca grasa añadida. En este momento, el consumo es bastante bajo y la bolsa de la compra se inclina más hacia las carnes, huevos y preparaciones industriales, lo cual no es deseable. Los pescados contienen ácidos grasos Omega-3, esenciales para el organismo. Si la dieta es pobre en ellos, se puede recurrir a las leches enriquecidas con Omega-3. |
| P. ¿Está la calidad de la dieta asociada al nivel cultural y social de las familias españolas? |
| R. Hay una clara tendencia: a medida que aumenta el nivel sociocultural y económico, mejora la alimentación. En este punto el nivel cultural de la madre suelen ser muy determinante. |
| P. ¿Cree que, en general, los comedores escolares siguen pautas dietéticas adecuadas para los niños? ¿Cómo pueden los padres contrarrestar los fallos de los menús escolares? |
| R. Es necesario articular un marco legal que regule los aportes alimentarios (cantidad, calidad, técnicas culinarias y servicio) suministrados en los comedores escolares y universitarios y, en general, en todo el campo de la restauración colectiva. Creemos que todos los menús deberían estar diseñados, supervisados y su aplicación monitorizada por un profesional de la dietética y la nutrición. Por otra parte, los padres deben estar informados de lo que sucede en el comedor al que acude su hijo y complementar la dieta doméstica en consecuencia. La responsabilidad la comparten padres, educadores, personal de cocina, profesionales de la salud y los propios alumnos. |
| P. Propónganos un menú ideal para un niño, para un día. Desayuno, media mañana, comida, merienda, cena... |
| R. Podría ser algo como esto: |
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Desayuno: vaso de leche con cacao, tostadas de pan integral con mermelada y una manzana “golden” pelada. |
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A media mañana: un bocadillito de queso y una mandarina. |
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Comida: espaguetis con tomate, merluza a la romana y un yogur natural. |
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Merienda: sandwich vegetal y zumo de naranja natural. |
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Cena: puré de verduras con picatostes, tortilla francesa con guarnición de ensalada y una pera “conferencia”. |
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| P. ¿Qué hacemos con las chucherías y la bollería? ¿Y con los refrescos azucarados? |
| R. Tenemos que llegar a un consenso razonado para que las chucherías y los refrescos azucarados sean un elemento muy ocasional en la dieta infantil y juvenil y, en general, para toda la población. Lo mejor es el agua, complementada con zumos naturales preparados en casa y poco más. |
| P. ¿Qué pueden hacer los colegios? |
| R. Vigilar
con cuidado exquisito el menú escolar; potenciar la actividad
física; introducir la educación nutricional continuada;
vigilar los alimentos que se venden en las máquinas expendedoras,
evitando las chucherías, snacks, refrescos...
y dando entrada a los bocadillos tradicionales, frutas, yogures,
agua, chicles sin azúcar... |
| P. ¿Cree que la Administración se preocupa lo suficiente de la dieta infantil? |
| R. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha puesto en marcha el programa NAOS, en colaboración con la Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria y las distintas Comunidades Autónomas. Se trata de una estrategia que incluye iniciativas en relación con la dieta, el ejercicio físico y la prevención de la obesidad en general, en la que participarán profesionales de la salud, de la educación, restauradores, profesionales de la moda, representantes de la industria alimentaria... La idea es generar acciones que incidan de manera positiva en la promoción de la salud infantil y juvenil en todo el territorio nacional. |
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| Encuesta del Instituto Omega 3 |
| Así comen los niños españoles |
| Los niños españoles dedican poco tiempo a realizar las distintas comidas del día, y muchos lo hacen viendo la televisión, de acuerdo con los resultados de la encuesta realizada a casi dos mil madres españolas por iniciativa del Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva. Los resultados muestran también otros datos preocupantes. Estas son las principales revelaciones: |
| 1. DEDICAN POCO TIEMPO A LAS COMIDAS |
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Un 22% de las madres asegura que sus hijos desayunan en menos de 5 minutos, un 7% dice que comen en menos de 15 minutos y un 9% que sus hijos cenan en un tiempo de entre 5-15 minutos. |
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| 2. LA TELEVISIÓN ESTÁ PRESENTE EN LAS COMIDAS |
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Buena parte de las madres encuestadas afirma que sus hijos realizan las distintas comidas del día frente a la televisión. Así, un 17% asegura que sus hijos desayunan frente a la pantalla de la tele, ya sea en la cocina o en el comedor, y un 25% reconoce que la tele está presente en la comida, porcentaje que asciende hasta el 28% a la hora de la cena. |
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Tiempo dedicado a… |
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| 3. POCA FRUTA EN EL DESAYUNO |
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Si bien la práctica totalidad de madres encuestadas asegura que sus hijos desayunan en casa (90%), el grupo de madres mayores (30-49 años) que así lo afirma es superior (un 92%) que el grupo de madres más jóvenes (18-29 años), con un 84%. En cuanto al tipo de desayuno , la mayoría de las encuestadas afirma que sus hijos toman leche (85%). Un 42% desayuna, además, pan y galletas, alimentos cuyo consumo parece ser menor cuanto más alta es la clase social de la madre. Los cereales protagonizan un 23% de los desayunos, y su ingesta es mayor entre los de posición social alta (el 54% de ellas así lo afirma). Solo un 13% ingiere zumos o fruta al comenzar el día, según sus madres. |
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DONDE COMEN LOS HIJOS, SEGÚN LAS MADRES(%) |
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| 4. BOCADILLOS A MEDIA MAÑANA |
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El 58% de las madres afirma que sus hijos toman algo a media mañana, mientras que un 32% de ellas asegura que no toman nada. De las que afirman que sus hijos toman algo, el 89% dice que se lo lleva preparado desde casa, y el 10% que lo compra fuera. Los bocadillos son el alimento preferido en este momento del día (73%), muy por encima de los zumos y la fruta (17%) y los bollos (11%), según las encuestadas. En función del estatus socioeconómico familiar, las madres de estatus superior afirman que sus hijos toman más zumos y fruta (24%) a media mañana que las madres de estatus más bajo (2%). |
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| 5. POCOS COMEN EN COMEDORES ESCOLARES |
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Solo el 9% de las encuestadas afirma que sus hijos comen en comedores escolares/instituto, y un 84% afirma que comen en casa. El 17% de las madres que trabajan fuera de casa señala que sus hijos comen en comedores escolares/instituto, porcentaje que desciende hasta el 5% en las amas de casa. Los hijos de madres casadas comen mucho más en casa (el 86% ) que los hijos de madres solteras (62%). |
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En cuanto a la posición social materna, cuanto más alta, mayor es el porcentaje que afirma que sus hijos comen en comedores escolares. |
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Atendiendo a la vivienda, los hijos de madres residentes en el área metropolitana de las ciudades comen más en los centros escolares/instituto (15%) que los hijos de las residentes en el centro urbano (8%) y en hábitats rurales (6%). |
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| Que sea sano, lo más importante |
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Las madres españolas lo tienen muy claro: a la hora
de valorar un producto alimenticio, lo más importante
para ellas es que sea "sano" (85%). La seguridad
del alimento también es un aspecto tenido en cuenta
por buena parte de las madres españolas (36%), al igual
que el sabor (31%). Un 20% de las madres encuestadas afirma
haber incorporado alimentos enriquecidos en la dieta de sus
hijos.
PENDIENTE TÍTULO GRÁFICO
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